diumenge, 10 de setembre de 2017

LOS SIGNOS

Capítulo 3

-Mamá, esta noche está siendo muy extraña. No voy a poder dormir si no me cuentas algo. Explícame para que pueda dormir. Y por favor, no me mientas.
-Claro, cariño:
«Antiguamente, no sólo existía Omega, sino que también existían dos países muy enanos llamados Nipponia y Egipto. Estos eran muy famosos por su cultura, y había mucho turismo. Nipponia estaba gobernado por un “Zorro de Nueve Colas”. Era muy alto y fuerte, y era de un color yema tostado. Hay estudios que aprueban que el Zorro escupía fuego por la boca, pero en realidad controlaba el viento, el fuego, el agua, la tierra, las plantas, los rayos, los seres vivos, el cielo y el tiempo. El Zorro estaba casado con Amaterasu, la Diosa japonesa del Sol. Un día Amaterasu le dijo a su marido mientras este leía:
-Cariño, estoy un poquito harta de mi hermano, Susanoo, que esta un poco irritante. ¿Crees que podría crear algún tipo de magia que lo dejara tranquilo?
El Zorro, impresionado, dijo:
-Amaterasu, te puedo ayudar. Lo unico que tienes que hacer es adivinar donde se juntan cada poder que tengo. Solo tienes una pista. -Amaterasu asintió.-“Es un puzle. Cuando dos piezas se juntan, aparece una nueva. Cuando se vuelve viejo, desaparece. Cada vez hay mas. Cada vez hay menos. ¿Que es?”
Amaterasu pensó, y pensó… Pero nunca obtuvo la respuesta.»
-Mama, cuéntame sobre Egipto.
-Por supuesto.
«En Egipto reinó Ra, el Dios Egipcio del Sol. Ra no era como Asifis, que reinaba todo, sino que repartia sus tierras entre otros dioses. Un trío de una família de dioses (dos padres y su hijo) compartía un pequeño terreno en Menfis. Estos dioses se llamaban Ptah, Sejmet y su hijo, Nefertum. Por desgracia, Ptah y Sejmet no se llevaban muy bien porque se quejaban de que uno tenía más espacio que el otro, y se desató una pelea entre ellos. Ptah presumía de su poder creador para crear más terreno sólo para él, Sejmet amenazaba con sus poderes para matar a Ptah si no le daba terreno y Nefertum les intentaba parar. No podía, entonces llamó a su ancestro, Ra:
-Abuelo Ra, Ptah y Sejmet se pelean entre ellos. ¿Qué debo hacer?
-Nefertum, proponles el enigma de buscar a Amón-Re. Quien lo encuentre primero, se quedará con la tierra del que haya perdido.
-Gracias, abuelo.
Entonces Nefertum se fue a buscar a sus padres, y les dijo la oferta de Ra. Cuando acabó de hablar, los padres se pusieron en el sitio más tranquilo de Menfis y también pensaron… Pero tampoco encontraron la solución.»
-Mamá, muchas gracias. Ya lo entiendo.   
-De nada. Tienes que saber la verdad. ¿Tienes sueño?
-Sí. Supongo que me iré a dormir.-Elpída bostezó.-Buenas noches.
-Que duermas bien.